16 ene. 2009

En ruta

Tengo suerte de tener este trabajo. Aunque la paga no es tan buena y todos en la oficina creen que son mis jefes, pero este trabajo me da la oportunidad de viajar ¡y eso es lo mío! Justo ahora me mandaron a Las Lomas, a llevar unas facturas a revisión y Las Lomas ¡Son Las Lomas! ¡Pura vieja buena!

De camino a la parada del microbus paso por el puesto de periódicos de Don Chuy y hoy es día que le llega “material” nuevo.

– ¡Ese mi Don Chuy!
– ¡Ahhhh, quiúbole cochinote! Me llego una revista quesque Europea, bien perversota ¡cómo le gustan!
– ¡Chiiido! Horita ando trabando, pero ahí guárdemela, al rato paso por ella.
– Ya’stas cochinote, aquí andamos.

A la mayoría de la gente no les pasa que las micros vengan bien llenas, pero es que ¡no saben aprovechar! A mi eso es justo lo que me gusta. Me subo en la primer micro que pasa para Las Lomas; pago y a puro codazo me recorro para atrás, me detengo frente a una chavita que se ve bien buena, empujo al güey de al lado para quedar bien frente a ella –y ahora sí, reina, ¡ahí te va el animal!– y, con el pretexto de que esto viene hasta su ma’, me le pego y le embarro todo.

¡Uy! ¡Mira nomás que nalga se acaba de subir! Y justo cuando pasa detrás de mí doy un paso para atrás –¡Úta! ¡Qué buena estás!– lástima que se siguió de largo– Pero ahora que baje ¡te doy otra repasada!– Y sí, de bajada le pego un arrimón de campeón. Lástima que traiga prisa, seguro ¡la deje toda mojadita!

Entro al edificio y me dirijo hacia la recepcionista tapándome con el sobre de las facturas; aquí son bien fresas y yo vengo todo calenturioso de esa última sobada ¡no se vayan a poner roñosos!

– Te traigo estas facturas a revisión…
– Siéntate, ahorita te hago tu contra recibo.
– Si…

Nel, que me voy a sentar, si está rebuena y desde aquí ¡veo mejor debajo de su blusa!

– Aquí tienes; que hablen el próximo martes para confirmar cuando sale el cheque.
– Sale… oye, ¿no le puedes poner el sellito ese que luego le ponen? Porque luego me dicen en la oficina…
– Si, claro…

‘Che sellito ni me lo piden en la oficina, pero ya me la sé ¡a-güe-vo! No le despego la vista mientras se levanta al otro archivero y se agacha para sacar el sellito del cajón de abajo ¡Ufff! Me re-cae, Las Lomas ¡Son Las Lomas!

– Aquí tienes.
– Gracias. ¿Me permites tu baño?
– Sí, pásale.

Tres minutos después salgo del baño ¡No mamar! ¡El mejor sexo que he tenido en la semana! De salida le digo adiós a la recepcionista y ella sólo levanta la mano sin retirar la mirada de su computadora, yo también levanto la mano y la agito –¿A que huele, perra?– le digo entre dientes, para que no me oiga.

¡Chale! De regreso la micro viene vacía, así que me siento en una butaca que está sola, con las piernas bien abiertas y con los audífonos a todo, para que no se me vaya a sentar al lado algún machín o una vieja fea.

Llegando a mi bajada desciendo por adelante y, hábil que es uno, me doy cuenta que va subiendo una chava con mini falda y de volada le tomo una foto con el celular , por debajo de la falda ¡claro!

Mientras estoy revisando la foto que tomé y pensando cuántas le voy a dedicar, siento como que alguien me mira; y allí en la ventana del micro una ruca me mira con cara de reprobación, yo me limito a dedicarle mi mejor imitación de Gene Simmons mientras le muestro la pantalla del celular, hasta que el micro se pone de nuevo en marcha.

¡Pinche anciana! ¡Y eso que no conoce a mi cuate el ronchas! ¡Ese güey si es un caliente!

17 comentarios:

NTQVCA dijo...

ja ja ja, supomgo es la lujuria.
Estvo bastante entretenido.
Welcome to the jungle!

NTQVCA dijo...

Charros, perdón pero el frio me hace tartamudear y comerme las palabras

Générique dijo...

NTQVCA: Gracias por la bienvenida, sexy. Me dá gusto que te haya entretenido.

Sí, es la lujuria; me pregunto ¿qué te habrá hecho sospecharlo? =P

MauVenom dijo...

La gente suele darle un aire de justificación a la Lujuria, estúpidamente (perdón pero es así), porque se le rodea muy seguido de un velo erótico y sexy del que no tiene absolutamente nada.

Tu cuento es tan gráfico que llega a a ser escabroso y esa es justamente la realidad de un Pecado Capital, la naturaleza del hombre llevada a un extremo y obsesión tal que lo convierten en grotesco y terminan dominando su vida.

Especialmente bien el retrato de cierto espectro de nuestra sociedad que lo hace mucho peor. Felicidades por la crudeza (espero que se entienda eso).

Générique dijo...

MauVenom: Se entiende perfectamente y se agradece el comentario.

Y, ciertamente, el objetivo no era hacer un relato erótico, pues como bien señalas la lujuria nada tiene que ver con el erotismo.

No suelo ser tan gráfico cuando escribo, pero me pareció el tono adecuado cuando lo que se quiere es retratar la lujuria, cuando parte del objetivo es crear algún malestar y dejar un cierto mal sabor de boca.

Y al pegar tan cerca de la realidad, irónicamente, el relato termina resultando medianamente entretenido. Es tan crudo, tan grotesco, que no dudo que alguno encuentre, incluso, un cierto aire de humor en él. Pero también eso está bien, pues el propósito es transmitir una idea, no hacer el relato imposible de leer.

Rich. dijo...

El escrito, ciertamente pinta a un individuo muy lujurioso, un pecado capital a fin de cuentas que basa su escencia en el amar por sobre todas las cosas, incluyendo a dios, un buen palo o la satisfaccion de deseos carnales y vanos, de ahi a que se haya deformado a diferentes parafilias pues solo hace más grandes los estigmas y tabués.
Bienvenido, Gen.
Se me antojo la vieja del final y la recepcionista tambien.
¿Soy un lujurioso?

Générique dijo...

Rich: ¡Gracias por la bienvenida!

Sí, con frecuencia la obsesión por el sexo deriva en una u otra parafilia, pero me pareció que resultaría muy estereotípico narrar acerca de personas en trajes de látex, grandes orgías o yupies precoces. Corriendo el riesgo adicional de darle cierto glamour al relato, cuando lo que quería era hacerlo parecer sucio, darle la idea de pecado capital y no de relato erótico.

Otra alternativa era irme al extremo, tomar como tema el snuff o la pedofília, pero me pareció demasiado controvercial y preferí lo urbano, algo más cerca de la realidad, algo fácil de asimilar.

¿Se te antojaron la recepcionista y la vieja del final? A mi también. ¿Eres un lujurioso? No sé... ¿qué hiciste entre que leiste el post e hiciste el comentario? o_O

Jolie: dijo...

jeje ay genérique creo que tendre cuidado aun mas cuando me toque subirme a un micro de esos... porque aqui no hay ficcion... no existe esa salvacion de gritar "guardias!" a un estupido que te embrarra todo con toda intención...

Générique dijo...

Jolie: Aún cuando no fué lo que originó esta historia, no podría negar que ese comercial pasó por mi mente en algún momento.

Lo que resulta triste y grave no es que no exista la opción de gritar "¡guardias!" sino que pocos están dispuestos a enfrentar al pervertido, aún cuando alguna dama lo ponga al descubierto.

MauVenom dijo...

Rich:

Tu punto es exactamente el de Dante pero... no se... yo no estaría tan seguro. Y mira que soy medieval hasta el alma pero yo no estoy seguro que la Lujuria tenga el amar como principio... creo que es algo mucho más egoísta que eso porque en realidad no contemplas a tu objeto como persona, es objeto, con variantes pero no tiene un alma a la cual cuidar y finalmente el amar es velar por alguien sobre todas las cosas.

Y sí... yo sí se... eres lujurioso.

Pensaré al respecto (sobre lo de amar, no lo de que eres lujurioso).

Tú disculpes Gen la intromisión.

Générique dijo...

No hay problema, Mau, para eso está esto, para que comente quien quiera hacerlo.

Se que la definición de los pecados capitales ha ido evolucionando con el tiempo. Por simplicidad y para que encajara en un relato contemporaneo escogí una definición actualizada:

De acuerdo a Wikipedia: Se le llama lujuria (del latin luxus: abundancia, exuberancia) a un deseo sexual desordenado e incontrolable.

Y de acuerdo a la Real Academia Española: lujuria. (Del lat. luxurĭa). 1. f. Vicio consistente en el uso ilícito o en el apetito desordenado de los deleites carnales.

Y no pretendo que esta sea la única interpretación que se le puede dar, especialmente cuando hablamos de un contexto histórico, es tan sólo en la que basé el relato.

Jolie: dijo...

yo creo que habria que colocar limites... supongo que como seres imperfectos que somos no acatamos esos limites...

todos tenemos los pecados capitales en uno o mayor grado... la verdad acepto que a mi la lujuria podria llevarme al infierno jajaja

(bueno a veces la gula) al final se trata de devorar- se
ja

Pinche Vieja dijo...

Oiga, que bonito, hasta miedo me dio.

Cochinote, excelente jajajaja

Sea usted bienvenido.

Générique dijo...

Jolie: Límites hay lo que hace falta es respeto.

¿Te condena la lujuría? No sé, sexualidad y erotismo no son sinónimo de lujuria, pero su tu dices ¡te creo!

Pinche Vieja: A mi lo que me asusta es que seas la única quien dió miedo la historia.

¡Gracias por la bienvenida!

Jolie: dijo...

te equivocas ... generique tu me diste miedo esta vez

Luz dijo...

Me hiciste recordar mis primeros años de secundaria, terribles, terribles experiencias, asco de tipos pervertidos queriendo aprovecharse de jovencitas.

Saludos desde mi camino.

Générique dijo...

Jolie: Aunque, claro, la idea era que el relato te diera miedo ¡no yo! En fin, supongo que cumplí el objetivo parcialmente.

Luz: Lamento haber revivido experiencias no tan agradables; y esto sólo viene a demostrar que se trata de un problema que nos acompaña desde hace tiempo.