18 jun. 2009

Pa eso me gustabas...

Una y mil situaciones de riesgo, veinticinco aventuras plasmadas en una porquerìa irreal, en una vasca llena de zalamerìas que pide a gritos ese color anaranjado. Pero porquè en este instante, cuando la habitaciòn se llena de ese humo con olor dulzòn y se lleva los rastros del inconfundible aroma denso que podìa cortarse con el filo de un alarido atorado en la garganta...

¿Y si corres en sentido contrario? ¿Y si me regresas lo que te llevaste? Yo no pienso devolver lo mìo porque ya lo es, pero a tì te pienso dejar desamparado por tres minutos, lo que tardaràs en confirmar la direcciòn, en revisar el sitio que te dice que eres un pecador y puedes rectificar el camino.

Piènsalo un segundo màs. Puedes desistir, total, ni una pinche alma de esta mierda tiene idea de lo que hay en tu cabeza, a todos les darà igual ese momento que no le pedirà nada a un puñal clavado en diagonal bajo el seno o una bala metida entre tus cejas. Serà algo màs limpio, nadie tendrà que preocuparse por tus sesos esparcidos en la pared formando un tètrico mural que se desharàn por comprender sin pensar jamàs que es pura mierda ensuciando el lugar. Murmuraràn con los vecinos acerca de tus traumas, haràn un anàlisis grafològico; muchos diràn que lo veìan venir y que tuvieron el privilegio de estar contigo en ese ùltimo minuto.

Pero si juan vergas tiene màs valor que nadie! Con una puta madre hombre, define lo que quieres y si eres tan capaz como pregonas, ¿Que vale para tì una chingaderita asì? Elegiste morir el primer segundo del dìa que nace... no salgas con mamadas...

Enfòcate. ¿Que son quince minutos màs?