8 jul. 2009

El náufrago más melancólico.

Noé es el primer náufrago de la historia. También es el primer borracho de la historia.
Todos deberíamos tener su póster en algún lugar, por lo menos junto al paraguas.
Y la Biblia recita:
Noé, que era agricultor, plantó la primera viña. Bebió su vino, se emborrachó, y se quedó desnudo dentro de la tienda”. (Génesis 9, 20-21).
¡Listo!: a naufragar.
Él es el santo patrón de los zozobreros etílicos, pero también de las inundaciones, que padecemos en estas épocas de rigor pluvial.
Noé fue un mago de la pequeñez melancólica, y su colosal chalupa repleta de bichos nunca fue a ningún lado, sólo flotó a la deriva. ¡Qué cosa más triste! (mientras el agua no llegara a los toneles de vino que con tanta paciencia logró meter antes de zarpar).

Este nieto de Matusalén nunca se preocupó por ponerle timón a la nave, por eso zozobró. Nunca supo de velas ni propelas; ni de proas ni babores. Él simplemente era un borrachín nostálgico que obedecía a las exigencias de un Dios entonces sanguinario.
No en balde Noé en hebreo significa “consuelo”. ¡Hermoso!: vino, consuelo, lluvia, melancolía y a naufragar.

Y no nos hagamos: por supuesto que Noé, ese barbiespeso capitán de una nave a la deriva, debió tener sexo con alguna bestiecilla favorita. ¿Qué es eso de estar encerrado semanas salvando especies, pero no amándolas completamente?
Además: ¿qué es el momento después del orgasmo sino la melancolía en su estado más puro?
Savater explica bien ese momento tan especial que de seguro el náufrago Noé sintió pausadamente:
“No es sencillamente el vaciamiento tras el espasmo, sino el acceso a una conciencia diferente, que ya lo ha visto todo, que lo atesora todo y que sin embargo lo da ya por perdido antes de echarlo de menos. No es una queja porque acabe lo que tiene que acabar, sino la constatación irónica y casi desinteresada de que lamentablemente todo debe de acabar”.

4 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

Me gusta leerte, aunque no te comente... me gusta.

Qué fácil y divertido lo haces.


Saludos.

Yo sólo digo como Cuco Sánchez: "¡DE HABER SABIDO NI NAZCO!". dijo...

¡¡Mil gracias Malquerida!!!, que debería ser Bienquerida!!

Hermes dijo...

la pura verdad... noe es la ley :D

NTQVCA dijo...

yo quisiera tener la constatación irónica y casi desinteresada de cuando las cosas deben terminar.